Y si…

Y si... - APUrimaq

Y si… la televisión peruana, en vez de propalar tanta telebasura, comenzara a emitir programas culturales y educativos. Y si… dejando de lado sus intereses mercantilistas brindara espacios de sano entretenimiento e información. ¿No creen que este país sería diferente y mejor? Continuar leyendo “Y si…”

Escuelita de Asil

Escuelita de Asil - APUrimaq

Clavelito blanco, signo de pureza, tú eres la esperanza de toda mi vida.
Escuelita de Asil, escuelita mía, tú eres la esperanza de toda mi vida.

Así comenzaba aquella canción que era un himno entre nosotros. Un himno cuyo origen se pierde en la inmensidad del tiempo, como hoy lo hacen los recuerdos. Un himno sagrado que entonábamos con más emotividad y fervor que el himno patrio. Más hoy, de aquellos días apenas quedan los recuerdos, porque en sus verdes patios la algarabía de nuestras voces ―encarnadas en la de otros niños― ya no se oyen. No hace mucho que dejaron de ser la fuerza que impulsaba nuestro cosmos. Continuar leyendo “Escuelita de Asil”

Mi primer recuerdo

Mi primer recuerdo - APUrimaq

Al Sureste del majestuoso Padreyoc, al cual llamamos Nevado de Salkantay, y a la margen izquierda del gran río Apurímac se levanta imponente nuestro Arroyo ―digo nuestro, porque yo tan solo fui uno más de aquellas voces que aprendieron la vida en sus praderas y riachuelos―. Aguas Blancas, que así se llama este vergel, un lugar de ensueño que florece en todas la estaciones del año, es apenas un pequeño barrio de la Comunidad Campesina de Asil, que alberga un centenar de familias. Y fue en medio de este pequeño paraíso, que se alza al Sur del Distrito de San Pedro de Cachora que nací un día, y allí viví los mejores años de mi vida, sobre todo aquellos años de fuego que forjaron el alma mía. Fue en sus caminos polvorientos y verdes praderas que aprendí la grandeza y la fragilidad de la vida. En las praderas verdes de Asil comenzaron las memorias de mi tiempo y los largos caminos de mi existencia, todavía cuando era un infante. Continuar leyendo “Mi primer recuerdo”