El día que yo nacía

El día que yo nací

El día que yo nací: las avecillas de mi campiña entonaban sus trinos mañaneros; los zorreznos, al igual que yo, abrían sus ojos dormidos con las primeras luces del alba; los pichones, de gorriones y calandrias, estiraban pesarosos sus alas implumes entre los maizales; las nubes juguetonas escalaban a tropel las colinas y peñascos que se levantan hacia el Sur; el sol asomaba su rostro por entre los picachos salvajes del Salkantay; los riachuelos, que cruzan mi pradera, murmuraban presurosos; y el viento tropezaba con los relictos y caminos solitarios. ¡De verdad, no hubo mejor época como esta para que naciera yo!

Quizá por ello mi vida y mi alma amen tanto el canto de las avecillas y el murmullo de los ríos; pues, aquella mañana de marzo cuando abrí mis ojos a este cosmos, los primeros sonidos que acarciaron mis oídos fueron: el canto de las avecillas, que tanto enternecen mi corazón; y el murmullo de los riachuelos, que estruendosamente surcan por mi campiña.

El día que yo nací, dicen que fue la mañana de un lunes radiante, aunque yo siempre creí que fue un miércoles nublado. Pero si fue un lunes o un miércoles, esto no importa ya. Pues lo que más importa es que me tocó abrir los ojos a los pies de las montañas que rodean Asil, una comunidad oculta entre la cordillera de los Andes que, en aquellos años, acogía a unas trescientas familias.

La mañana que abrí mis ojos a este mundo, en uno de los tantos cuartos de aquella casa de mi infancia del que ya no queda nada, no hubo fiestas ni regalos, solo la sonrisa de mis padres; pues había llegado el segundo hijo, y por fin el primer varón.

Pero ¿cómo seguir narrando el día que nací, cuando apenas recuerdo nada?, y ¿por qué seguir contándoles, cuando lo poco que me contaron son ideas que me hice cuando empecé a comprender el mundo mío?

Todo lo que escribí sobre el día que llegué a este mundo son apenas una sombra de lo que pudo haber sido aquel día, y no lo que en verdad significó para mis padres.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *